Energías renovables, sostenibles, ¿y asequibles?

¿Cuáles son las energías renovables que están disponibles para el hogar? Hasta el momento, las dos energías desarrolladas para uso doméstico son la energía solar y la eólica. Dos energías que no accesibles para todos los bolsillos.

Del sol podemos extraer energía eléctrica y térmica. En hogares la más usada es la fotovoltaica que permite el auto consumo eléctrico, y para ello se necesitan instalar placas solares (para su recepción), batería (para su almacenaje), inversor solar (adaptador) y contador digital (por si no se llega al auto consumo ver la cantidad de electricidad que se consume).

La energía eólica la obtenemos gracias a la energía cinética de las masas del aire (molinos de viento o los sistemas de aerotermia). A nivel doméstico, el sistema más utilizado es la aerotermia (bomba de calor) que permite extraer casi un 80% de la energía contenida en el aire. No permite acabar con la factura de la luz, pero utilizan un 70% menos de la que usan otros sistemas de climatización.

Sin embargo, aunque pueda parecer increíble, en la actualidad mucha gente no tiene acceso a la electricidad. Y esto, unido a la necesidad de acabar con la contaminación y el cambio climático, llevó a los países firmantes de la Agenda de 2030 a añadir, dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la búsqueda de una fuente de energía asequible y no contaminante, segura y moderna para todas las personas.

Algunas cifras significativas:

  • El 13% de la población mundial aún no tiene acceso a servicios modernos de electricidad.
  • La energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
  • El gas natural aporta el 20% de la energía primaria y genera el 15% de las emisiones totales de CO2.
  • 25 millones de viviendas en España no cuentan con una calidad media energética buena.
  • La alerta climática planteada por la comunidad científica ha hecho que, en el horizonte 2020- 2050, las emisiones de CO2 se constituyan como el principal vector de transformación del sector de la energía. La descarbonización sistemática y profunda del sistema energético es la prioridad a lograr en el siglo XXI.
  • En los últimos diez años, el uso de fuentes de energía renovable a nivel doméstico se ha incrementado en un 30%. Aquí ha jugado un papel importante no sólo la comercialización por parte de las compañías eléctricas, sino las normativas europeas que obligan a ello, en un intento de luchar contra la contaminación y el cambio climático.
  • Se espera que este tipo de energía llegará a ser, en el año 2040, la forma más barata de obtener electricidad. Sin embargo, este hecho es bastante incongruente con el gran coste de la instalación de alguno de los sistemas de energía renovable para vivienda.
  • Al respecto, se han creado varias ayudas y subvenciones para instalar este tipo de sistemas, llegando a reducirse, en el caso de las placas solares, en un ochenta por ciento el coste.

Igualdad de género en España, un camino largo por recorrer

Hace 25 años, en la IV Conferencia de Mujeres de Naciones Unidas (Pekín), se dio un importante empujón al compromiso de la Organización de Naciones Unidas con la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres con el desarrollo social global. El 8 de marzo se conmemora dicha cita histórica. Si queremos avanzar en la Agenda 2030, necesitamos incorporar la inclusión e igualdad en todas las políticas. De esta manera, podremos superar situaciones donde las mujeres trabajan más, cobran menos, y están relegadas del proceso de toma de decisiones económicas.

Emponderamiento de mujeres y niñas

La igualdad de género es un objetivo que supone para todas las personas el tener igualdad de oportunidades, estatus, derechos y acceso a recursos y servicios. Este objetivo es el número 5 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y significa: lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

¿Qué es el empoderamiento de la mujer? El empoderamiento de las mujeres y niñas es fundamental para impulsar el crecimiento económico y promover el desarrollo social. Independientemente del lugar donde vivamos, la igualdad de género es un derecho humano fundamental. Promover la igualdad de género es esencial en todos los ámbitos de una sociedad sana: desde la reducción de la pobreza hasta la promoción de la salud, la educación, la protección y el bienestar de las niñas y los niños.

La situación en España

A día de hoy, los datos y cifras siguen poniendo de manifiesto que  existe una desigualdad de género que supone que:

  • A nivel mundial, 750 millones de mujeres y niñas se casaron antes de los 18 años y al menos 200 millones de mujeres y niñas en 30 países se sometieron a la mutilación genital femenina (MGF).
  • Si bien en cierto que las mujeres han logrado importantes avances en la toma de cargos políticos en todo el mundo, su representación en los parlamentos nacionales de 23,7% aún está lejos de la paridad.
  • En España, las mujeres ganan un 22,35% menos que los hombres en el mismo puesto (datos del informe de la UGT Reducir la brecha salarial, la prioridad).
  • Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el porcentaje de mujeres en los Consejos de Administración de empresas que forman parte del IBEX-35 es del 22,2%
  • En base a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) la tasa de desempleo de las mujeres menores de 25 años en septiembre de 2019 fue del 33,8%.

España entre los diez países más avanzados en paridad de género

La brecha de género en el mundo se ha reducido ligeramente por primera vez en tres años, y España es uno de los países que más ha avanzado en este aspecto. Se ha incorporado al grupo de los diez países que están a la cabeza en paridad de género, según una lista que publica el Foro Económico Mundial.

España se posiciona octavo en empoderamiento político femenino y primero del mundo en porcentaje de mujeres en puestos ministeriales. Sin embargo, nuestro país debe de mejorar en participación económica y oportunidades, un ámbito en el que cae a la posición 72 entre 153 países evaluados. En cuanto a nivel educativo, España se sitúa en el puesto 43, y en el 93 en salud y supervivencia.

La traducción de todos estos puestos es que en España se ha reducido la brecha de género en un 79,5 %, de acuerdo con los datos del informe global sobre brecha de género que el Foro publica cada año.

Islandia y Noruega a la cabeza

Islandia y Noruega encabezan nuevamente el listado de países más igualitarios, seguidos por otros dos nórdicos, Finlandia y Suecia, con Nicaragua que se introduce en el quinto puesto de los diez mejores, tras una reducción de su brecha de género de un 80,4 %.

Brecha económica

Lo que más tardará será cerrar la brecha económica, al menos 257 años al ritmo actual, un dato mucho peor que los 202 años que se habían calculado hace un año.

Esto se debe a la reducida representación de mujeres en puestos de responsabilidad, su menor participación en la fuerza laboral, salarios más bajos y limitada participación en las profesiones más prometedoras.

Asimismo, las mujeres ocupan proporcionalmente muy pocos puestos directivos o de liderazgo y a las actividades en las que más participan como la venta al público y tareas administrativas- son las que suelen tener los salarios más bajos y que llevan años estancados, además de estar afectados por la automatización.

Otros factores que influyen en la brecha económica que impacta a las mujeres son el que ellas emplean al menos el doble de tiempo que los hombres en cuidados (de niños, ancianos y otras personas que requieren asistencia) y el escaso acceso a capital para sacar adelante un negocio.

Según un análisis realizado por el Foro en colaboración con LinkedIn, las mujeres ocupan una proporción muy baja de los puestos en las llamadas «profesiones emergentes«: la informática de la nube (12 %), ingeniería (15 %) y datos e inteligencia artificial (26 %).

Cambiar esta situación pasa por proporcionar a las mujeres las competencias que necesitan para desempeñar los puestos de trabajo más demandados, pero más importante aún aunque igualmente difícil- es propiciar la diversidad en la contratación y crear culturas laborales inclusivas.

El cambio de mentalidad es, por tanto, esencial. El Foro lo confirma cuando revela que las mujeres no están adecuadamente representadas en ciertas áreas de actividad incluso cuando cuentan con las competencias demandadas.

Los ejemplos del informe son elocuentes: en ciencia de datos, el 31 % de los que poseen las competencias necesarias son mujeres, pero éstas solo ocupan el 25 % de los puestos, mientras que en áreas digitales las mujeres están igual de preparadas que los hombres, pero sólo representan el 41 % de los empleos.

De manera más general, cuando a la cuestión económica se añade la política, la educativa y de salud, la brecha global de género se ha reducido ligeramente y por primera vez en tres años.

Sin embargo, este dato pierde todo su cariz esperanzador cuando se sabe que, al ritmo actual, se tardará 99,5 años en alcanzar la paridad entre hombres y mujeres, 8 años y medio menos de lo que se calculaba hace un año.

Esta mejora relativa se debe en su mayor parte al importante incremento del número de mujeres que participan en política. En este ámbito la brecha de género tardará 95 años en cerrarse.

Via El Economista