8 consejos para respirar aire más limpio y disminuir la huella de carbono

¿Sabes cuál es el impacto que tiene dejar enchufado el cargador del móvil? ¿Y cuánto contamina un microondas? Nuestra huella de carbono es la que indica la cantidad de CO2 y otros gases de efecto invernadero que emitimos de forma individual. Es una forma sencilla de medir el impacto que una persona genera —directa o indirectamente— en el planeta en su día a día. Se trata de un recuento de la cantidad de emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) calculadas en unidades de dióxido de carbono que se liberan en la atmósfera de acuerdo a sus actividades diarias en la vida cotidiana.

Desde Get Up and Goals! queremos contribuir a disminuir la huella de carbono. Es por ello que hemos recopilado una serie de consejos sobre cómo reducir nuestra huella de carbono, mediante la disminución del CO2 y otros gases de efecto invernadero que emitimos en exceso.

Ahorra energía

Es común que dejemos los cargadores enchufados, aunque no se estén usando. Si lo dejamos conectado seguimos consumiendo energía. Sucede lo mismo con el resto de productos electrónicos que mantenemos conectados: televisión, ordenadores, aparatos de música… El sencillo gesto de apagar las luces o los aparatos que no vayamos a usar en un espacio de tiempo razonable reduce el consumo y, por lo tanto, las emisiones.

 

1. Consume productos locales y de temporada

Al consumir productos locales y de temporada se evitan traslados grandes de mercancías y se disminuye la huella de carbono, se genera el comercio justo y se mantienen activas las tierras agrícolas de nuestra localidad.

2. Utiliza bolsas de tela cuando vayas al supermercado

Las bolsas de plástico tardan alrededor de 150 años en degradarse. A estas alturas, todos sabemos que uno de los mayores enemigos del planeta y los ecosistemas son los desechos plásticos. Cuando vayas al supermercado, puedes utilizar una mochila o bolsas de tela o que además de ser reutilizables, son más resistentes.

3. Las 3 R`S

Recuerda usar las 3R de la ecología, así que reduce lo que consumes, teniendo un consumo responsable, reutiliza todos los materiales que puedas todas las veces que puedas y, por último, recicla los materiales que son reciclables, llevándolos a los contenedores correspondientes o a puntos limpios.

4. Menos plástico

Reducir la demanda de plástico reduciría las emisiones, especialmente si se combina con energía renovable. En lugar de comprar botellas de plástico, utiliza termos o botellas de vidrio que puedas lavar y reutilizar miles de veces, ayudando así miles de veces al planeta. Podemos utilizar bolsas y tapas de silicona en vez de usar papel film para tapar alimentos y tuppers de plástico para guardar alimentos.

5. Usa alternativas de transporte

Seguro que en muchas ocasiones basta con que dediquemos un momento a pensar en la distancia del desplazamiento que tenemos que hacer antes de salir de casa. Puede que muchos de ellos no necesiten que movamos nuestro vehículo, y haciéndolo, solo estamos consiguiendo enviar CO2 de más a la atmósfera. En otras ocasiones, la bicicleta o el transporte público pueden convertirse en una alternativa más ecológica y económica.

6. 21 grados en el termostato

Hoy en día somos muy afortunados de poder disfrutar de calefacción en nuestras viviendas, pero eso no significa que tengamos que abusar de ella cuando, en el exterior, el termómetro está en valores negativos. En invierno, si hay que ventilar la casa, cierra la calefacción antes de abrir las ventanas. También es recomendable regular el termostato a 21 grados, una temperatura más que agradable para poner. Además, ahorrarás más, ya que, por cada grado de más, el consumo aumenta en torno al 7%.

7. Cocina con cabeza y de forma eficiente

Son muchas las ocasiones en las que podemos ajustar el gasto de electricidad o gas. Por ejemplo, si estamos preparando algo en el horno, recuerda que podemos apagarlo unos minutos antes de que la comida esté lista, se terminará de hacer y se mantendrá caliente con el calor residual. Y si tienes que calentar algo ya hecho, es mejor usar el microondas en su lugar, consume menos (energía y dinero).

8. Reducir la ingesta de carnes

National Geographic publicaba esta semana un artículo sobre este mismo tema. En él, la revista explicaba que reducir el consumo tanto de carne como de productos lácteos podría reducir en dos tercios la huella de carbono de los alimentos que consumimos. El estudio titulado The global impacts of food production y publicado en 2018 en la revista Science por científicos de la Universidad de Oxford, apuntaba a un dato muy significativo: al menos un 25% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero, corresponden al sector de la alimentación.

Desarrollo sostenible vs desarrollo sustentable

Desarrollo sostenible o sustentable

A menudo hablamos del desarrollo sostenible y, en menos medida, del desarrollo sustentable. En ambos casos, se podría tener una idea de a qué nos estamos refiriendo por contexto o por sentido común. Lo cierto es que los dos nacen de una necesidad innata en el ser humano: la supervivencia como especie.

El origen de la confusión entre un término y otro está en un error de traducción del Informe Brundtland publicado en 1987. Se trata de un estudio donde se abordan las distintas posturas acerca del desarrollo económico y su relación con la sostenibilidad ambiental. El informe alertaba de las consecuencias medioambientales negativas del desarrollo económico y la globalización y trataba de buscar posibles soluciones a los problemas derivados de la industrialización y el crecimiento de la población. Cinco años más tarde, en 1992, se celebró en Brasil la conocida como Cumbre de la Tierra, una conferencia organizada por las Naciones Unidas en Ambiente y Desarrollo que, entre sus resoluciones, adoptó la idea de que el desarrollo sostenible debía abordarse desde un punto de vista legal. En esa cumbre se hablo de «sustainable development» y «desenvolvimento sustentável«, es decir, desarrollo sostenible, en inglés y en portugués, respectivamente.

El error de traducción hizo que se empezara a hablar de desarrollo sustentable en vez de sostenible, como si fueran sinónimos. Una confusión que se ha ido arrastrando hasta a día de hoy y que complica la interpretación de los términos.

¿Qué es el desarrollo sostenible?

Cuando hablamos de desarrollo sostenible estamos haciendo referencia a un tipo de desarrollo o crecimiento que consume los recursos naturales por debajo de la tasa de regeneración.

¿Qué es el desarrollo sustentable?

Un desarrollo sustentable sería algo distinto a sostenible, sustentable quiere decir que necesita a alguien o algo que lo sostenga o mantenga para poder funcionar. Cuando hablamos en términos ecológicos, lo normal es referirse al desarrollo sostenible. #teach4globalgoals, #yoeducoenciudadaniaglobal

Guía para PYMES ante los ODS

La Guía para pymes ante los Objetivos de Desarrollo Sostenible es un manual práctico desarrollado con el objetivo de que las pequeñas y medianas empresas puedan consultar cómo contribuir a los retos de la Agenda 2030.

Esta guía está enfocada en ofrecer a PYMES la orientación sobre cómo alinear su estrategia de negocio a los ODS. Incluye consejos para lograr la sostenibilidad, ejemplos de buenas prácticas, sugerencias para la acción, aspectos normativos y un test de autoevaluación para que las empresas puedan conocer su nivel de sostenibilidad.

La edición del libro ha sido llevado a cabo por la Red Española de Pacto Mundial, en colaboración con el Consejo General de Economistas de España (CGE) y la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME).

La guía está disponible para descargar desde aquí.

Iniciativas comprometidas con los ODS y el medio ambiente

El compromiso de los ciudadanos con el medio ambiente es cada vez mayor. Hoy en día surgen muchas iniciativas derivadas de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) centradas en la recogida de envases, limpieza de basura de las playas, etc.

Un ejemplo lo encontramos en los más de 20.000 voluntarios que se han sumado al Proyecto Libera, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, para limpiar los espacios naturales de basuraleza, retirando más de 100 toneladas de residuos abandonados en distintos entornos. Con ello, además de dar un ejemplo de civismo, contribuyen a alcanzar el ODS 15, ‘Vida de los ecosistemas terrestres.

Otro ejemplo, esta vez relacionado con el ODS 14, ‘Vida submarina’. Upcycling the Oceans, una iniciativa pionera de Ecoembes y la Fundación Ecoalf que quiere acabar con la basura de los fondos marinos en España. Más de 3.700 pescadores recogen los residuos que encuentran en el mar cuando salen a faenar y los depositan en los contenedores que hay en los puertos para que puedan ser reciclados. Gracias a ello, en los mares ya hay 140 toneladas menos de residuos.

Pero, además de retirar la basuraleza, es imprescindible concienciar y educar a los más pequeños para que aprendan a cuidar del planeta. Para lograrlo, contribuyendo al ODS 4 ‘Educación’, más de 850 docentes de primaria se han sumado a Naturaliza, una apuesta por la educación ambiental, para educar activamente en valores ambientales a los niños y niñas, acercándoles también la importancia de cuidar del medio ambiente. #teach4globalgoals, #yoeducoenciudadaniaglobal