Día Mundial del Hábitat: Transformar los desechos en beneficio

En 1985, la ONU escogió el primer lunes de octubre de cada año como el Día Mundial del Hábitat. Este día lleva celebrándose desde 1986, y cada año se centra en un tema diferente con el objetivo de hacer reflexionar a la población del estado en el que se encuentran las ciudades en las que viven y su conservación. Ayer, lunes 7 de octubre, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, realizó un llamamiento para valerse de la tecnología para trasformar los desechos producidos por las ciudades en recursos que impulsen el desarrollo sostenible.

¿De qué cantidades de desechos estamos hablando? Según los datos del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), las ciudades del mundo producen juntas entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de residuos cada año. 

El Secretario General recordó que las soluciones empiezan con gestos pequeños al alcance de todos, como  reducir el volumen de desechos que producimos y cambiar la mentalidad para ver en esos desperdicios un recurso valioso que se puede reutilizar y reciclar. Por ejemplo, la iniciativa Liter of Ligt, que produjeron 7.000 lámparas hechas con botellas de plástico, en cuatro meses.

Tecnología de vanguardia

“Las tecnologías de vanguardia pueden ofrecer respuestas mejores y más baratas a estos retos. Por ejemplo, gracias a la automatización y la inteligencia artificial podemos clasificar los materiales reciclables de manera más eficiente. Con el uso de sensores en embalajes inteligentes podemos reducir los desperdicios de alimentos”, citó Guterres.

Listó también las tecnologías que permiten transformar los desechos orgánicos en energías renovables y compost o que han hecho posible la fabricación de nuevos materiales tales como los plásticos biodegradables, que reducen el impacto ambiental.

Descatar también que el Secretario General remarcó que las ciudades tienen una gran importancia en la carrera hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Si quieres saber más sobre el tema lo mejor es que eches un vistazo a los trabajos en materia de gestión de desechos, que ONU-Hábitat recoge en la campaña “Waste Wise Cities” (ciudades que manejan de forma inteligente los desperdicios).

Iniciativas comprometidas con los ODS y el medio ambiente

El compromiso de los ciudadanos con el medio ambiente es cada vez mayor. Hoy en día surgen muchas iniciativas derivadas de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) centradas en la recogida de envases, limpieza de basura de las playas, etc.

Un ejemplo lo encontramos en los más de 20.000 voluntarios que se han sumado al Proyecto Libera, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, para limpiar los espacios naturales de basuraleza, retirando más de 100 toneladas de residuos abandonados en distintos entornos. Con ello, además de dar un ejemplo de civismo, contribuyen a alcanzar el ODS 15, ‘Vida de los ecosistemas terrestres.

Otro ejemplo, esta vez relacionado con el ODS 14, ‘Vida submarina’. Upcycling the Oceans, una iniciativa pionera de Ecoembes y la Fundación Ecoalf que quiere acabar con la basura de los fondos marinos en España. Más de 3.700 pescadores recogen los residuos que encuentran en el mar cuando salen a faenar y los depositan en los contenedores que hay en los puertos para que puedan ser reciclados. Gracias a ello, en los mares ya hay 140 toneladas menos de residuos.

Pero, además de retirar la basuraleza, es imprescindible concienciar y educar a los más pequeños para que aprendan a cuidar del planeta. Para lograrlo, contribuyendo al ODS 4 ‘Educación’, más de 850 docentes de primaria se han sumado a Naturaliza, una apuesta por la educación ambiental, para educar activamente en valores ambientales a los niños y niñas, acercándoles también la importancia de cuidar del medio ambiente.

Huelga Mundial por el Clima

Hoy, 27 de septiembre de 2019, se celebra la Huelga Mundial por el Clima. Se trata de una protesta a nivel global en la que se prevé que participen millones de personas de todo el mundo. La huelga está convocada a nivel mundial por el movimiento Fridays for Future, liderado por la joven activista sueca Greta Thunberg.

En el caso de España, esta huelga cuenta con el apoyo de más de 300 organizaciones, adheridas al manifiesto publicado el pasado mes de julio en defensa del futuro, de un planeta vivo y de un mundo justo. Los convocantes de la huelga reclaman a los Gobiernos de todo el mundo soluciones efectivas ante la emergencia climática.

¿Quién está convocado y para qué?

En España es una huelga principalmente estudiantil y de consumo. Sin embargo no es un paro laboral ni una huelga genera.
La huelga estudiantil y de consumo de este viernes contra la crisis climática se celebrará una semana después que en el resto del mundo para sumar apoyos sindicales y de organizaciones ambientales, según sus organizadores. Las concentraciones y acciones marcarán el colofón a toda una semana de movilizaciones que han sacado estos días a la calle a millones de jóvenes y no tan jóvenes de todo el mundo para defender el clima del planeta, en el marco de la cumbre de acción climática convocada por la ONU.

¿Cómo será la movilización?

Las protestas van camino de convertirse en la mayor movilización climática de la historia y Fridays for Future ya cuenta con una lista de más de 5.225 actos en 156 países que han tenido lugar del 20 al 27 de septiembre.

Las organizaciones y plataformas convocantes hacen además un llamamiento a toda la población para que, en las oficinas, colegios, ayuntamientos y otros lugares de trabajo se realicen concentraciones simbólicas de cuatro minutos y 15 segundos, entre las 11 y las 12 de la mañana de ese mismo día. Un acto que sirva de reflexión en torno a la gran señal de alarma que supuso alcanzar el pasado mes de abril una concentración de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera de 415 ppm (partes por millón), nivel que no se registraba desde hacía tres millones de años.

¿Cómo compartir la protesta?

Se pueden seguir las conversaciones en redes sociales con etiquetas en Twitter como #EmergenciaClimatica27S, #EmergenciaClimatica o #HuelgaMundialPorElClima, que animan a participar en esta huelga por el clima.

En el mapa elaborado por los organizadores se pueden consultar todas las movilizaciones y actividades previstas:

Se cumplen 4 años de la adhesión de España a la Agenda 2030

La Red Española del Pacto Mundial celebra el 4º Aniversario de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Ya son cuatro los años desde que en la Asamblea General de las Naciones Unidas se aprobaran los 17 objetivos que conforman la Agenda 2030.

Para esta ocasión, la Red Española del Pacto Mundial (REPM) ha organizado una serie de acciones y actividades con el objetivo de formar y sensibilizar en Objetivos de Desarrollo Sostenble, además de dar visibilidad a los avances de nuestros socios en materia de sostenibilidad. Las próximas citas son:

23 de septiembre: Private Sector Forum 2019

Evento de referencia que se celebra cada año desde 2008 durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas para abordar importantes cuestiones mundiales como el cambio climático, el desarrollo sostenible y los derechos humanos.

25 de septiembre: Nuevos materiales para sensibilizar en ODS

Este mismo día, la página de Pacto Mundial publicará un post especial con información sobre los diferentes materiales que la REPM pone a disposición de los socios para que sensibilicen a sus empleados en ODS.

2 de octubre: Evento celebración 4º Aniversario de los ODS

En el marco de este aniversario la Red Española del Pacto Mundial presentará su publicación ODS Año 4. El Liderazgo Empresarial en la Agenda 2030, de la teoría a la acción en un evento que contará con ponentes de alto nivel y pondrá el foco en el liderazgo empresarial como palanca para acelerar las transformaciones que requiere la Agenda 2030, además de debatir en torno a las oportunidades económicas existentes en el marco de Naciones Unidas.

Encuentro Internacional para actores sociales de Get Up and Goals!

La ciudad italiana de Senigallia ha acogido del 5 al 8 de septiembre el II Encuentro Internacional para actores sociales de «Get up and Goals!». La actividad ha reunido a coordinadores del proyecto, profesores involucrados en el mismo y representantes de organismos públicos y de educación de 12 países.

Juntos han llevado a cabo talleres cooperativos destinados a explorar formas de colaboración para incorporar a la educación formal metodologías que permitan promover la ciudadanía global del alumnado más joven.

El encuentro también ha servido para trabajar en los nuevos materiales de aprendizaje que se han elaborado para el proyecto y que estarán pronto disponibles en la web de «Get up and goals»!.

La primera granja flotante sostenible

No estamos ante un episodio de Black Mirror. La primera granja flotante del mundo es real y se encuentra en Rotterdam (Holanda). La estructura de 900 metros cuadrados y distribuidos en tres pisos que flotan sobre el mar se denomina Floating Farm. Se trata, ni más ni menos, de una granja urbana, sostenible y equipada con la última tecnología robótica. La idea es que la granja funcione de la forma más autosuficiente y circular posible. Es un ejemplo de cómo la tecnología se alía puede aliar con la sostenibilidad y el bienestar animal.

Una granja sostenible

Actualmente, la granja alberga 32 vacas que serán ordeñadas por robots. En principio, Floating Farm será capaz de producir 800 litros de leche al día, aunque la intención es que se construyan más.  En esta granja todos los procesos se incluyen en el ciclo de la reutilización. Es un espacio autosuficiente, es decir, cuenta con paneles solares encargados de proporcionarles la energía necesaria, posee un mecanismo que captura el agua de lluvia en el techo y luego la purifica, y dispone de robots de leche y abono. Dentro de la granja flotante, las vacas pueden disfrutar de un espacioso establo con grandes puestos y también tienen la opción de caminar en el campo vecino, si así lo desean.

La mayoría de los alimentos para el ganado provienen de la ciudad e incluye granos de cerveza, salvado, raspadura de patatas y hierba procedente de campos de juego y de golf. Las vacas transforman estos “productos de desecho” en productos lácteos saludables que estarán a la venta para todos los consumidores y residentes locales. Y para cerrar el círculo,  el abono también será reutilizado. Se empleará como nutriente para las plantas, jardines y parques de la ciudad de Rotterdam.

¿Cómo surge la idea de Floating Farm? Todo comenzó después del huracán Sandy, cuando el creador, Peter Van Wingerden, se percató de que las mercancías básicas no llegaban con suficiente rapidez a los clientes. Las inundaciones habían paralizado los transportes y no conseguían que los productos permanecieran frescos. Además, esta granja flotante hace una importante contribución para reducir la pérdida de alimentos y la contaminación  al evitar el transporte desde la producción de alimentos a los consumidores.

La gran amenaza: el cambio climático

Rotterdam se encuentra situada en una zona muy expuesta al agua. La subida del nivel del mar a la que ya estamos asistiendo, será aún más perceptible dentro de unos años con el avance del cambio climático. Con esta granja, la ciudad holandesa pretende prepararse para el futuro ya que, gracias a estos edificios flotantes, la producción de alimentos podría seguir siendo posible a pesar de las inundaciones.

 

Más de 30 grupos firman el «Fashion Pact» por una moda sostenible

En la actualidad, los sectores de la economía y ámbitos generales son conscientes del cambio. Vemos ejemplos en la alimentación – la ONU advirtió recientemente que hay que reducir el consumo de carne- ; el transporte aéreo, que empiezan a cuestionar movimientos como el nórdico Flygskam; o las ciudades, con Barcelona y Madrid sancionadas por la UE por el exceso de emisiones de C02. Son solo algunas muestras de que los sectores se están adaptando para frenar el deterioro del planeta. La industria de la moda sabe que no puede mantenerse al margen.

Recientemente, las 32 compañías textiles más importantes del mundo han firmado en París la iniciativa “Fashion Pact”. Un pacto impulsado destinado a defender y potenciar una moda sostenible dentro de la industria del textil.

«Fashion Pact» está respaldado por los diferentes grupos de la industria, desde el lujo a la gran distribución, el deporte y el fast fashion. Entre las empresas firmantes están Inditex, Adidas, Bestseller, Burberry, Capri, Carrefour, Chanel, Fung Group, Gap, Giorgio Armani, H&M, Hermès, Kering, Nike, Nordstrom, Prada, PVH, Ruyi, Stella McCartney o Tapestry, entre otros.

Objetivos medibles científicamente

Los firmantes se comprometen a trabajar en el marco de la iniciativa Science Based Targets (SBT), de objetivos medibles científicamente. Este programa se basa en tres puntos: detener el cambio climático, restaurar la biodiversidad y proteger los océanos.

Para lograr el objetivo de evitar agudizar el cambio climático, las compañías se centrarán en lograr reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Para lo que destinarán sus recursos a obtener materias primas de una manera sostenible, y a emplear fuentes de energía renovables en todos sus procesos de producción de alto impacto en la cadena de suministros para 2030.

En el campo de la biodiversidad, los firmantes se han comprometido a dar prioridad a las iniciativas destinadas a proteger y restaurar los ecosistemas. Tomando para ello medidas concretas dentro de sus propias cadenas de suministro, como por ejemplo: la eliminación de aquellas materias primas cuyo origen se ha fruto de un consumo intensivo de alto impacto.

Para la preservación de los océanos, algunas de las medidas que los diferentes grupos textiles llevarán a cabo será la eliminación de los plásticos de un solo uso para el año 2030. Así como desarrollar la investigación en el área de los microplásticos.

Amazonia, el pulmón del planeta

La Amazonia es considerada el pulmón del mundo porque absorbe millones de toneladas del dióxido de carbono presente en la atmósfera. Al reducir la cantidad mundial de este gas de efecto invernadero que calienta el planeta, contribuye a frenar el cambio climático.

Este pulmón lleva más de 15 días seguidos ardiendo. A medida que miles de incendios arrasan la selva amazónica, la vegetación tropical, los árboles y la fauna que albergan están siendo completamente arrasados.

¿Por qué necesitamos la Amazonia?

Como la selva tropical más grande del mundo, el Amazonas desempeña un papel crucial para mantener controlados los niveles de dióxido de carbono de nuestro planeta. Las plantas y los árboles absorben dióxido de carbono y liberan oxígeno al aire en su proceso de fotosíntesis.

Esta es la principal razón por la que el Amazonas, que cubre 5,5 millones de kilómetros, se le suele denominar como el «pulmón del planeta«. Su bosque genera el 20% del oxígeno en la atmósfera de la Tierra.

No solo esto. Otra razón destacada de la selva amazónica también radica en garantizar la estabilidad del clima mundial. Sus bosques tropicales y regiones boscosas (por ejemplo, las sabanas) regulan las lluvias y mantienen el ciclo del agua. Los árboles de la Amazonia intercambian grandes cantidades de agua y energía con la atmósfera. El agua liberada por las plantas asciende hacia la atmósfera mediante la evaporación y transpiración de las plantas y, posteriormente, fluye por el aire a diversas partes de América.

En el informe “Amazonia viva” –publicado en 2016–, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) revela que desde el 2000 las precipitaciones en la selva amazónica han disminuido un 69%. Esto se debe principalmente a la pérdida de árboles producto de la deforestación y los cambios en los patrones de lluvia asociados con el cambio climático.

Siguiendo ese panorama, un grupo de más de 100 especialistas evaluó el impacto del calentamiento global en miles de especies arbóreas en la Amazonia. La conclusión a la que se llegó es que, este fenómeno climático está alterando la composición de los árboles, los cuales no se pueden adaptar lo suficientemente rápido a dichos cambios. Por ejemplo, las especies de arbóreas con predilección a los ambientes húmedos mueren con mayor frecuencia debido a las sequías, y las especies más resistentes no pueden compensar dicha pérdida.

 

Picture by pontodeak on Flickr.
La NASA muestra como arde la Amazonia

En lo que va de este año se ha registrado un aumento del 83% de los incendios en la selva del Amazonas en Brasil, en comparación con 2018.

En un reporte presentado por el Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE), entre el 1 de enero y el 18 de agosto de 2019 ha habido 71, 497 focos de fuego en el país, y el 52.5% de estos se ubican en la región amazónica.

Las imágenes detectaron casi 10,000 incendios forestales nuevos en el país, principalmente en la cuenca del Amazonas donde se han visto afectadas 68 reservas protegidas. Según los satélites de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), el 50.5% de los puntos calientes que muestra su mapa se ubican en esta selva.

 

 

Ciudades esponja como medida para frenar al cambio climático

El concepto de “Ciudad Esponja” representa un buen ejemplo de la mejora de los suministros de agua urbanos de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) a gran escala, basado en gran medida en la aplicación de enfoques de infraestructura verde en paisajes urbanos, principalmente para mejorar la disponibilidad de agua.

En China, cada año, más de tres millones de personas son víctimas de las inundaciones. Este problema ha hecho que investigadores chinos planteen una solución cuanto menos curiosa: convertir sus ciudades en «Ciudades Esponja» para hacer frente al cambio climático.

La principal característica de las «Ciudades Esponja» es que el suelo se está cambiando por un tipo de superficie cuya tecnología permite absorber las lluvias y aprovecha el agua para usarla a favor de las ciudades y no en su contra.

Los suelos esponja son estructuras de pavimento permeables, ladrillos especiales o adoquines porosos que pueden absorver la lluvia desde la carretera, los tejados o incluso aparatos de aires acondicionados.

La aplicación de soluciones basadas en la naturaleza, como techos verdes, pavimentos permeables y biorremediación, junto con la restauración de humedales y ríos urbanos y periurbanos, buscan mitigar los impactos negativos de la urbanización sobre los ecosistemas naturales.

Los jardines pluviales y los sistemas de biorretención se utilizan para recolectar la escorrentía y eliminar ciertos contaminantes. Parte de esta agua se regresa al sistema natural y se almacena para garantizar la disponibilidad de agua para fines de riego y limpieza durante los períodos de sequía.

La iniciativa de ciudades esponja surgió en China, país que tiene actualmente el ambicioso objetivo de lograr que en el año 2030, el 80% de sus áreas urbanas absorba y reutilice al menos el 70% del agua de lluvia. Y no es la única ciudad que se prepara para el cambio climático.

Informe sobre tendencias mundiales en litigios sobre cambio climático

Un reciente informe publicado en julio 2019 por investigadoras del Grantham Research Institute on Climate Change and the Environment revela una visión general de los temas actuales en los litigios sobre cambio climático, centrándose en casos seleccionados y en los acontecimientos ocurridos entre mayo de 2018 y mayo de 2019. La fuente principal de datos del informe es la base de datos de Climate Change Laws of the World.

Este informe hace una división de los litigios sobre cambio climático en dos grandes grupos: los casos estratégicos, con un enfoque visionario, cuyo objetivo es influir en la responsabilidad pública y privada del clima, y los casos rutinarios, menos visibles, que tratan, por ejemplo, de asuntos de planificación o de asignación de derechos de emisión en el marco de regímenes como el de derechos de emisión de la Unión Europea.

Hasta mayo de 2019 se habían identificado litigios sobre cambio climático en al menos 28 países, además de los casos internacionales presentados ante el Tribunal de Justicia de la UE, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Alrededor de un 81% de los casos analizados son presentados por ciudadanos, empresas y ONG contra gobiernos; centrándose la mayoría (alrededor del 80%) en la mitigación más que en la adaptación.

En relación a los litigios estratégicos, gran parte de ellos consisten en demandas contra gobiernos y organismos públicos, y en las que se busca una mayor ambición de mitigación, el cumplimiento de los objetivos de mitigación y adaptación existentes, o la consideración del cambio climático como parte de la revisión ambiental y la concesión de permisos.

Las demandas climáticas siguen concentradas en los países con ingresos altos –Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda, Canadá y España-, sin embargo, el número de causas judiciales en los países de ingresos bajos y medianos ha ido en aumento en cantidad e importancia. Estos incluyen casos en Pakistán, India, Filipinas, Sudáfrica, Colombia y Brasil. En estos casos los litigantes tratan de hacer que los gobiernos rindan cuentas de la implementación y aplicación de los objetivos de mitigación existentes, incorporando las preocupaciones sobre el cambio climático en disputas más amplias sobre los derechos constitucionales, la protección ambiental, el uso de la tierra, la gestión de desastres y la conservación de los recursos naturales.

En los casos recientes también se evidencia un fortalecimiento de la conexión entre el cambio climático y los derechos humanos. En una serie de casos importantes, tanto contra gobiernos como contra entidades privadas, se han empleado argumentos basados en los derechos, evidenciando un giro hacia los derechos humanos en esta clase de litigios, a pesar de las dificultes para establecer la causalidad y las características intrínsecas futuras y extraterritoriales de los impactos del cambio climático. El informe apunta que es probable que los derechos humanos sigan siendo intrínsecos a los casos futuros, dada la creciente aceptación de los efectos del cambio climático en la salud, los medios de subsistencia, la vivienda y otros derechos fundamentales, así como los mecanismos de aplicación más claros que existen en el régimen internacional de derechos humanos en comparación con el derecho ambiental internacional.

Asimismo, los litigios estratégicos sobre el cambio climático se dirigen cada vez más a determinados actores privados, en su mayoría empresas de combustibles fósiles y cementeras. Sustentando estas reclamaciones está el argumento de que las emisiones de gases de efecto invernadero de un pequeño grupo de empresas a lo largo del tiempo han contribuido de manera significativa al cambio climático, por lo que demandan que estas empresas respondan por las pérdidas y daños ocasionados, con desafíos legales inherentes a establecer la responsabilidad por el cambio climático.En algunos casos, se han presentado demandas alegando que las empresas no han incorporado los riesgos del cambio climático en sus inversiones, o que los cargos ejecutivos han engañado a los inversores al subestimar el riesgo que el cambio climático representa para los activos de la empresa. Aunque la divulgación en sí misma no aísla a una empresa de los litigios relacionados con el clima (porque la información puede ser engañosa o carecer de rigor), es probable que el hecho de no informar sobre los riesgos climáticos y/o de no cumplir con las recomendaciones aumente el riesgo de litigio. En un post de Terraqui de 17 de julio sobre “La variable climática en los informes no financieros” les informamos sobre la obligación de determinadas empresas de presentar en sus informes no financieros información respecto al impacto climático de sus actividades.

La ciencia sigue desempeñando un papel central en los casos de cambio climático. Hasta ahora, el mayor desafío para los científicos y abogados ha sido establecer un vínculo causal entre una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero y los daños específicos relacionados con el clima. El informe apunta que realizar esta conexión será más fácil a medida que continúe desarrollándose la “ciencia de la atribución”, ciencia que estudia la relación entre el cambio climático y los eventos e impactos meteorológicos. De hecho, las nuevas demandas climáticas se basan en estos avances, como se observa en las demandas contra los gobiernos por no adaptarse al cambio climáticos o por no preparase adecuadamente para las inundaciones. En este sentido, se apunta que los tribunales podrían estar más abiertos a la noción de responsabilidad corporativa individual por daño climático si la causalidad parcial o contributiva pudiese ser probada científicamente con respecto a la conducta del demandado.

En una mirada hacia el futuro, el informe apunta que, si bien el litigio es a menudo un proceso largo, costoso y arriesgado, los litigios sobre el cambio climático continúan expandiéndose en todas las jurisdicciones como una herramienta para fortalecer la acción climática. Así, el aumento de los casos estratégicos y rutinarios, la intensificación de las acciones legales de las ONG, la expansión de las demandas por cambio climático en otras áreas del derecho y las mejoras en la ciencia del clima sugieren que es probable que continúe la litigación en asuntos vinculados al cambio climático como un instrumento para influir en el cambio de políticas.

Artículo publicado originalmete en Terraqui.