Migrar en tiempos de Covid-19

No es fácil tomar la decisión de salir de un país para buscar un futuro mejor para ti y tu familia, dejar todo atrás y empezar de cero. Aún es más difícil hacerlo en tiempos en los que se pide a la gente quedarse en casa, con la crisis social y sanitaria que el Covid-19 conlleva.
En medio de esta crisis no debemos olvidarnos de los refugiados, desplazados y solicitantes de asilo. Son población vulnerable y están en condiciones de mayor riesgo de contagio por las condiciones en las que viven actualmente. Muchos de los campos de refugiados no cumplen con las condiciones necesarias para llevar a cabo un aislamiento seguro.
Stephan Oberreit, jefe de la misión de Médicos Sin Fronteras en Grecia, declara lo siguiente, “La falta de higiene en el campo, es una situación perfecta para un brote. Ahora todos sabemos que el Covid-19 es muy infeccioso. Todas las autoridades sanitarias dicen que lavarse las manos es un acto de prevención. ¿Cómo quieren que esto suceda en el campo de Moria? No hay lugar para lavarse las manos y mucho menos, varias veces al día”.

En América latina también tienen que lidiar con este problema. Colombia, uno de los países receptores de inmigrantes venezolanos, tiene problemas para atender a estas personas que han llegado al país. Los inmigrantes temen enfermar y que no se les preste atención médica.
Ante la crisis que supone para los que huyen de la pandemia, la ACNUR ha hecho un llamado a los gobiernos de los países receptores a brindar a los migrantes el mismo tratamiento que recibe cualquier nacional.

El trabajo por la integración en Andalucía

En España se han dado grandes pasos en cuanto a integración de inmigrantes, pero aún queda mucho trabajo por hacer, por eso es importante impulsar proyectos sociales que fomenten la integración y relaciones entre los jóvenes como es el caso de Andalucía.

La Dirección General de Coordinación de Políticas Migratorias de la Consejería de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local va a comenzar a dar preferencia a aquellos proyectos de entidades sociales que trabajen con jóvenes inmigrantes por la Junta de Andalucía. Otorgarán subvenciones a estos proyectos para que puedan seguir trabajando en materia de integración y migración.

Mar Ahumada ha sido la encargada de reunirse con los Ayuntamientos a los que destinan ayudas para desarrollar proyectos de integración y atención a los inmigrantes.

«Este año tendremos como proyectos preferentes aquellos destinados a inserción laboral de los jóvenes extutelados y a fomentar su autonomía una vez que salen del sistema de protección de la Junta de Andalucía», ha explicado Ahumada. Es por ello que todas las provincias contarán con más fondos para dar prioridad a ciertos proyectos. Málaga es una de las provincias que contará este año con un 13,6% más de presupuesto.

La Consejería de Andalucía que dirige Juan Marín, a través de la Dirección General de Coordinación de Políticas Migratorias, dispone de dos líneas de subvenciones, a las que destina más de dos millones de euros, en régimen de concurrencia competitiva con objeto de financiar programas e infraestructuras destinados al arraigo, la inserción y la promoción social de personas inmigrantes, que tiene el fin de favorecer su integración laboral, económica y cultural.

Desafíos y beneficios de la migración

Una de cada 7 personas en el planeta era un migrante en 2017. En los últimos años ha habido un aumento enorme en el número de personas que migran en todo el mundo. La mayoría de los migrantes son bastante jóvenes: alrededor de un tercio de ellos tienen entre 15 y 34 años de edad.

La migración siempre ha existido. Forma parte del crecimiento y del cambio de un país, con personas que buscan mejores empleos y vidas en su país de origen y también fuera de éste. Cambiar de ciudad o irse a vivir a un pueblo suele ser el primer paso antes de cruzar las fronteras internacionales y convertirse en migrante internacional, por ello es muy probable que existan más migrantes internos que internacionales. Si los movimientos internos de ciudadanos siempre han existido ¿por qué es hoy la migración un desafío tan grande?

Los migrantes se pueden dividir en dos categorías principales: los «migrantes internacionales», que cruzan las fronteras de un país y los «migrantes internos», que se desplazan dentro del país donde nacieron (de una zona rural a una ciudad, por ejemplo). El número estimado de migrantes internacionales en el mundo es de 258 millones, mientras que alrededor de 760 millones de personas se desplazan dentro de su propia nación.

Desafíos y beneficios

La migración es hoy un desafío en parte porque las personas están llegando a países o ciudades en grandes grupos, buscando a menudo protección.

Muchos migrantes internacionales llegan a países en desarrollo que tienen menos dinero, comida, oportunidades de empleo y recursos naturales para compartir con los recién llegados. Tener que compartir estos recursos entre más personas a veces puede crear problemas o tensiones. Las comunidades rurales también pueden sufrir la pérdida de trabajadores jóvenes que emigran, lo que significa que a menudo se producen menos alimentos o que hay menos disponibles. Nos enfrentamos a desafíos parecidos con la migración interna.

Por otra parte, los migrantes pueden aportar nuevas competencias, conocimiento y cultura a sus países de acogida y contribuir al crecimiento económico siempre y cuando se les facilite el acceso a más y mejores empleos. Pueden aumentar la mano de obra en las comunidades donde no hay suficiente población para hacer todo el trabajo necesario y también liberar empleos para los jóvenes en el país que dejan.

¿Por qué la migración suele ser la única opción?

A veces las personas se marchan porque quieren un nuevo comienzo, un trabajo nuevo, estudiar o reunirse con su familia. Pero a veces la gente se ve obligada a migrar debido a eventos potencialmente mortales, entre ellos enfrentamientos y guerras, o desastres naturales que destruyen sus casas como terremotos o tsunamis.
A menudo, la migración puede ser la única opción para mejorar la vida de las personas frente a la pobreza y
el hambre, la falta de empleo, el apoyo del gobierno inexistente, los recursos naturales limitados (como agua o suelos sanos) o los efectos del cambio climático. Son los denominados «migrantes climáticos«. En el informe sobre desplazamientos forzados en 2018 realizado por la ONU  se analizan  los datos sobre migración a 16 estados miembros de la OCDE desde 198 países de origen entre 1980 y 2015. Según sus resultados, las temperaturas más altas y el número cada vez mayor de desastres naturales relacionados con el clima en los países de origen son factores fundamentales en el aumento los flujos migratorios.

Cómo contribuye la migración al desarrollo

Desde la antigüedad, los seres humanos hemos estado en continuo movimiento. Ya sea por motivos económicos, oportunidades laborales, relaciones familiares o humanas, tanto por conflictos, persecuciones o guerras, la migración ha sido una constante desde un inicio. Tan amplios y variados son los motivos que pueden llegar a provocar una migración que este fenómeno afecta a la vida de aproximadamente un 3 por ciento de la población mundial.

A pesar de lo que se pueda llegar a pensar habitualmente, los migrantes a menudo aportan beneficios significativos a sus nuevas comunidades en forma de capacidades, aumento de la fuerza de trabajo, inversiones y diversidad cultural. Los migrantes producen más del 9 por ciento del PIB mundial, es decir unos 3 billones de dólares más que si se hubieran quedado en su lugar de origen (OIM y McKinsey & Company, 2018).

Estos también desempeñan un papel fundamental en la mejora de las vidas de las comunidades en sus países de origen mediante la transferencia de capacidades y recursos financieros, lo que contribuye al desarrollo y crecimiento colectivo.

Los migrantes colman las lagunas existentes en el mercado laboral y en la disponibilidad de conocimientos, de forma que refuerzan la competitividad y el crecimiento. La migración es beneficiosa para los países que se enfrentan a una reducción de la población en edad de trabajar y también podría contribuir a solventar los problemas que plantea el aumento de la población joven en algunos países de la región. El primer grupo de países son generadores de demanda, mientras que los segundos podrían constituir centros dinámicos que ofrecen mano de obra, siempre que se promuevan adecuadamente sus aptitudes.

En resumen, la migración es beneficiosa para todos si se gestiona correctamente. Sin embargo, si la migración está mal administrada puede tener un impacto negativo en el desarrollo, poner en peligro a los migrantes, someter a tensiones a las comunidades y minimizar los beneficios en materia de desarrollo.