DESIGUALDAD DE GÉNERO

La desigualdad de género ayer, hoy y mañana.

Género no es lo mismo que sexo, el sexo es algo con lo que nacemos y el género es algo que aprendemos. Los roles de género a menudo están determinados por la cultura y a menudo han sido legitimados por las leyes, siendo todavía discriminatorias para las mujeres en muchos países. Para una persona, su género se experimenta como una identidad (un profundo sentido interno de sí misma) y también como una “expresión” (cómo presenta su género en el mundo y cómo la sociedad, la cultura, la comunidad y la familia perciben, interactúan con, y tratan de dar forma a nuestro género).

Las normas de género están construidas socialmente y varían en gran medida con la cultura, la religión y las influencias de la comunidad. Se interiorizan temprano en la vida y se utilizan como estándares y expectativas a los que los hombres y las mujeres deben ajustarse. Estos estereotipos tienen impacto en cada mujer y hombre en múltiples aspectos, como los términos de acceso al trabajo y las opciones de vida.

Quienes impulsan el cambio en las normas de género destacan la importancia de trabajar en niveles múltiples, promoviendo el cambio en el ámbito económico, la difusión de la tecnología, las comunicaciones y la acción dirigida por los gobiernos, ya sea en la reforma de las leyes o políticas o en la difusión de la educación. Un ejemplo: La República Democrática del Congo reformó su Código de Familia en 2016, otorgando a las mujeres casadas el derecho a aceptar un trabajo, abrir cuentas bancarias y registrar un negocio sin necesidad del permiso de su marido.

Los cambios sociales y la nueva conciencia a menudo tienen lugar primero y posteriormente conducen a cambios legales. Ejemplos de estos cambios son el Movimiento Sufragista y la 1 ° Guerra Mundial, que condujeron al sufragio femenino en muchos países europeos, como Polonia, Alemania, Reino Unido, Austria, etc. Sin embargo, avanzar en la modificación de las normas de género no es necesariamente un proceso lineal, las mujeres tenían más poder y derechos legales en algunas sociedades del Antiguo Mundo, como Egipto, que en tiempos posteriores. A pesar de esto, en ocasiones hechos a priori generadores de desarrollo como la introducción de nuevas tecnologías a lo largo de la historia (por ejemplo, el arado) ha tenido tanto efectos negativos como positivos sobre la igualdad.

Aunque muchas sociedades en la actualidad tienen una historia predominantemente patriarcal, se dan también casos de comunidades que son matrilineales, donde la línea de descendencia se rastrea y traza a través de la madre (en algunos casos incluso la tierra y la propiedad se transmiten de madres a hijas). Esto se ve en diferentes sociedades de todo el mundo como el pueblo Asante en Ghana y en el Minangkabau en Sumatra, Indonesia.

La igualdad de género es un objetivo que supone para todas las personas el tener igualdad de oportunidades, estatus, derechos y acceso a recursos y servicios. Sin embargo, para garantizar este acceso equitativo, los gobiernos pueden necesitar implementar políticas y estrategias para abordar las desventajas históricas y sociales de las mujeres. Esto se llama Equidad de Género, lo que significa que todas las personas reciben un trato justo. ‘Equidad de género’ debería conducir a ‘Igualdad de Género’.

La encuesta del Foro Económico Mundial de 2016 determinó que la brecha de desigualdad entre hombres y  mujeres asciende hasta el 68% en la obtención de posibilidades económicas o laborales a pesar de que las mujeres realizan el 75% del trabajo no remunerado en el mundo. En el Reino Unido, el 74% de las empresas paga más a los hombres que a las mujeres, lo que se conoce como brecha salarial de género y, aunque no es ilegal, refleja la discriminación dentro de una empresa. La brecha de ingresos entre hombres y mujeres se está ampliando, incluso aunque cerrarla podría aumentar la riqueza nacional (PIB) y podría agregar alrededor de $ 28 trillones o el 26 por ciento del PIB mundial anual. En 2018, Islandia se convirtió en el primer país en ilegalizar que a los hombres se les pague más que a las mujeres.

La discriminación de género existe, lo que significa que las mujeres terminan en trabajos inseguros y mal remunerados, siendo solo una pequeña minoría de las personas que ocupan cargos de responsabilidad, como puestos gerenciales superiores o cargos políticos. Las diferencias de género están incluidas en las leyes de todo el mundo, existiendo aún 18 países en los que las mujeres necesitan el permiso de sus maridos para aceptar un trabajo. La discriminación de género puede verse exacerbada por otras formas de discriminación, como el racismo y la clase. Esto se llama interseccionalidad. Por esta razón, algunos gobiernos han adoptado estrategias de igualdad que cubren toda discriminación, como el Reino Unido en 2010.

Las organizaciones internacionales a menudo se centran en la violencia contra mujeres y niñas debido a la abrumadora evidencia de que están en mayor riesgo y a menudo no pueden evitar o escapar del abuso. Esto también se ve reflejado en la salud sexual y reproductiva de las mujeres, las cuales se ven afectadas desproporcionadamente por el VIH/SIDA. Algunas culturas y tradiciones tienen adicionalmente un impacto negativo debido a prácticas nocivas como la mutilación genital femenina y el matrimonio infantil. Cada año, 12 millones de niñas se casan antes de los 18 años, lo que supone una amenaza para sus vidas y su salud y limita sus perspectivas de futuro. Estas niñas a menudo abandonan la educación y quedan embarazadas cuando aún son adolescentes, añadiendo complicaciones adicionales a su situación con el nacimiento de sus bebés, principal causa de muerte entre las adolescentes mayores. Cada año unos 13 millones de mujeres y niñas son víctimas de traficantes, en su mayoría para la explotación sexual, corriendo las mujeres que están migrando un riesgo especial.

En general, los gobiernos están trabajando colectivamente para proporcionar igualdad de acceso a la educación, a la atención médica y al trabajo decente para las mujeres y las niñas. Algunos países tienen un Ministerio para la Mujer o la Igualdad de Género como Suecia, Australia y Reino Unido. “La clave de la equidad de género no radica en el poder económico de un país, sino en la voluntad política de sus gobiernos” – Van der Gaag, 2008. Por otro lado, las mujeres políticas son más propensas a apoyar la igualdad, pueden tener menos tendencia a involucrarse en la corrupción y son más colaboradoras en su enfoque para resolver problemas.

A menudo el cambio es impulsado por muchas personas y organizaciones locales e internacionales como WEDO (Women’sEnvironment andDevelopementOrganisation); intelectuales como ChimamandaAdichie, DingLing o Maya Angelou; activistas como MalalaYousefzai  y WangariMaathai; cargos políticos como Ellen Johnson Sirleaf, BenazirBhutto, VigdísFinnbogadóttir, Mary Robinson o Michelle Bachelet; especialistas en abogacía como ShirinEbadi; cineastas comoDenizGamzeErgüven y mujeres de todos los ámbitos de la vida.

La igualdad de género puede reducir la pobreza, disminuir la mortalidad infantil y la ayuda al desarrollo. Países como Bangladesh están fomentando la participación femenina en el mundo del trabajo. Si se mantienen en el buen camino, su fuerza laboral femenina crecerá del 34 al 82 por ciento durante la próxima década, agregando 1.8 puntos porcentuales a su PIB. Se ha demostrado que educar a las niñas mejora las tasas de supervivencia y salud de la infancia y las mujeres, retrasa el matrimonio infantil y los embarazos precoces, empodera a las mujeres tanto en el hogar como en el lugar de trabajo e incluso ayuda a combatir el cambio climático. A nivel mundial, las mujeres políticas son más propensas a apoyar la Igualdad, pueden tener menos tendencia a involucrarse en la corrupción y son más colaboradoras en su enfoque para resolver problemas.

Por todo ello, las Naciones Unidas abordan este tema en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en concreto, establecen el ODS 5 con el objetivo de “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas, a través de la promoción de los derechos de las mujeres, el empoderamiento económico y la reducción de la pobreza” y apoyan el desarrollo de organismos específicos para temas relacionados con la defensa de los derechos de la mujer: ONU Mujeres.

Trabajar la igualdad de género desde la escuela, especialmente con los niños y niñas de Educación primaria y secundaria, puede ayudar a eliminar los estereotipos relacionados con el género y, por consiguiente, a prevenir situaciones de discriminación sexista en el futuro. A continuación, se ha optado por presentar cinco planteamientos generales con los que tratar de resumir el sentido social y el enfoque didáctico para abordar el tema en las escuelas. Por supuesto, dichos planteamientos no hacen referencia a todos los aspectos que este extenso tema aglutina, pero se invita a considerarlos como un punto de partida inicial que estudiantes, profesorado y ciudadanía puedan enriquecer e integrar con el tiempo.

Cinco respuestas posibles a la pregunta: “¿Por qué tratar la igualdad de género en la escuela?”:

  1. Hoy día más de 150 países tienen al menos una ley discriminatoria para las mujeres, por lo que debe promoverse una educación base de la ciudadanía que el día de mañana pueda ocupar los cargos responsables de los cambios sociales a nivel legislativo.
  2. Muchas sociedades tienen una historia predominantemente patriarcal. Esto significa que el control del poder, ya sean recursos o puestos (como en el gobierno), lo tienen los hombres, por lo que las mujeres han tenido y tienen que enfrentarse a barreras para ocupar estos cargos e incluso a algunas todavía no se les permite votar en determinados países.
  3. A nivel mundial, las mujeres están histórica y socialmente desfavorecidas. Esto también se refleja en falta de oportunidades económicas y tasas de pago desiguales.
  4. Aunque tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas de la violencia de género, es ampliamente reconocido que la mayoría de ellas son mujeres y niñas.
  5. La violencia de género es una consecuencia de las relaciones de poder desiguales entre los géneros, llega a todos los rincones del mundo y constituye una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

“Get Up and Goals!” ha producido diferentes herramientas en los idiomas de los 12 países de su consorcio para abordar tanto la desigualdad de género como el resto de temas prioritarios del proyecto dentro de la enseñanza disciplinaria diaria: un manual de geohistoria global, una serie de unidades didácticas y un conjunto de herramientas para evaluar y autoevaluar el aprendizaje.

El manual de geohistoria global en cada uno de los capítulos de los que está compuesto reconecta en una sección especial los grandes cambios climáticos de los diferentes períodos históricos con los cambios sociales, económicos y políticos sobre los que actuaron. De esta manera, se estimula continuamente a cada estudiante para que considere la acción de los grandes factores naturales de la acción humana e integre en el estudio los análisis políticos, económicos, culturales y la relación entre la humanidad y el medio ambiente.

La unidad didáctica (UD) sobre cambio climático se ha construidosobre la base de dos principios:

  1. Desde el punto de vista del contenido, hace que la complejidad sea legible, desglosándola en datos, causas y efectos, ejemplos empíricos, cada uno de los cuales se sistematiza en una o más fases de aprendizaje. Las UD se construyen básicamente de acuerdo con una arquitectura modular, el profesor puede decidir utilizar solo algunas de las fases en las que se subdivide, sin perder el enfoque general.
  2. Desde un punto de vista educativo, la UD propone una transición progresiva del conocimiento ingenuo del alumnado a un conocimiento experto. La transición se lleva a cabo a través del aprendizaje interactivo: en cada fase, el profesor propone contenidos científicos a través de metodologías no formales, la investigación, el liderazgo estudiantil y la experimentación de lo aprendido. Una fase final (llamada “metacognición”) concluye cada ejercicio de la UD para permitir un fortalecimiento de la experiencia y una conciencia del significado del camino realizado.

Herramientas de evaluación y autoevaluación construidas a partir de un consenso entre los contenidos a difundir por el proyecto y los resultados de aprendizaje previstos al final del mismo en sus grupos objetivos. Estas herramientas permitirán valorar y verificar la evolución del alumnado participante en el proyecto respecto a su sensibilización sobre la materia específica tratada y habilidades de la ciudadanía global aprendidas. La verificación se realiza a través de una comparación de puntuaciones expresadas por el alumnado y profesorado involucrado en el proyecto antes y después de la ejecución de cada unidad didáctica o el estudio del manual.